martes, 28 de julio de 2015

Observando al pensador

De pronto, un pensamiento llama mi atención....¿Dónde está Dios?

Mirando al cielo, me lo pregunto. ¿Dónde está Dios que no lo veo? 
Un sentimiento de miedo y soledad emerge. Pero seguidamente, también emerge uno desde lo profundo que me dice....¿De dónde viene esa pregunta? Observa lo que piensas, observa al programa actuar, siente. Y me quedo ahí, observando sin hacer juicios, sólo poniendo atención a lo que está brotando en mi interior. 
El pensamiento se ha detenido, me permito mirar y reconociendo todo lo que voy sintiendo, veo que me acompaña el sentir, me resulta familiar y al mismo tiempo me conecta con el aire, la respiración, una sonrisa, el autobús que pasa, un chico que pasa silbando debajo de mi balcón. Me doy cuenta de que este sentir me lleva a una conciencia de unidad con el medio, conmigo y de nuevo me pregunto.......¿Dónde está Dios? Ahora sí puedo decir que lo siento en estas palabras, cada vez que se mueve el aire y con cada sonido del entorno donde estoy. Todo es Dios, lo veo en todo, está en mi mente y está a mi alrededor. 

Sólo un instante entre un pensamiento y otro, sólo un instante donde te detienes y le dejas espacio al Ser para que sea Él quien se manifieste y llene el vacío que deja el miedo. Cuando eso ocurre, en tan sólo un instante todo cambia por completo. Yo no soy quién piensa, pero puedo observar los pensamientos y dejarlos pasar, pues igual que vienen se van.

Me siento en paz. ¿Dónde está Dios? Aquí mismo, en mi corazón




jueves, 23 de abril de 2015

Entrañable entrevista de radio con Rosa María Wynn. Traductora de Un Curso de Milagros. Momentos inolvidables vividos en Swingradio Valencia (España) con mi gran amigo David.
Rosa María nos habla de como fueron esos primeros momentos con el curso, como llegó a ella y como fue el proceso de la traducción.

Bendiciones Rosa María. Gracias por venir, por tu amor, por compartir tu luz con nosotros. TE AMAMOS.




http://www.ivoox.com/humor-amor-curso-milagros-especial-rosa-audios-mp3_rf_1201006_1.html

miércoles, 25 de marzo de 2015

El perdón ante la ilusión de la separación

Reconocer que fui yo quien se alejó de Dios y asumir la responsabilidad de corregir esa idea en mi mente es lo que me lleva al perdón. El camino es sin lucha, los juicios sólo sirven para sostener la culpa y sufrir. Dios no perdona porque no juzga, espera amorosamente que desde mi libertad decida volver. En tantos momentos de reflexión, he podido experimentar que he tenido el tiempo necesario para vivir por mi cuenta, decidiendo, caminando sola y no he encontrado la felicidad.
Pero cada instante donde recuerdo que no voy sola realmente, aunque es lo que parece, puedo sentir que Él siempre me acompaña y está a mi lado. Es ahí donde descubro que la felicidad no se puede buscar fuera, la felicidad también me acompaña porque está en mí, es mi herencia....¡yo soy la felicidad!

Entonces voy entendiendo que sólo estoy confundida. En un principio pensé que era Dios quien me abandonó y durante años he estado muy enfadada con Él. Más tarde empecé a entender que Él siempre está y soy yo la que me voy porque quiero hacer las cosas a mi manera. Después pienso....me siento sola y parece que a Dios no le importa nada. Tengo que esforzarme por ser mejor persona, brillar, para que vea Dios que sí tengo interés en hacer algo y se de cuenta de que existo.......pero todos los esfuerzos son en vano, el vacío sigue estando ahí.

Finalmente veo de donde vienen todos estos pensamientos y este vivir sin sentido. Tan sólo son ideas de un programa mental llamado “ego” perfectamente diseñado para que no pueda darme cuenta de ninguna manera de cual es la estrategia que mantiene..........”Sigue buscando y sigue sufriendo” pero dentro de mi plan y mis normas.

Parece mentira pero sí, está diseñado para mantener toda mi atención en un intento de buscar y no encontrar la felicidad. Te puedes dejar la vida queriendo comprender lo incomprensible.

Está bien........¿y ahora? He ido descubriendo que estaba programada para responder como un autómata cada vez que recibo órdenes del ego. El propio programa me hace creer que le debo fidelidad, pero también he descubierto que puedo elegir, que soy libre para seguir los hábitos aprendidos o poner atención es esa otra voz que sutilmente y con cariño me susurra: “eso que te habla es falso” al principio no lo quería creer, no le hacía caso y seguía a la mía. Pero una y otra vez pasa lo mismo, hasta que un día por puro agotamiento, quise escuchar a esa voz que tan delicadamente se hace presente, me envuelve, me tranquiliza y me despierta un sentir que me lleva a confiar por un instante. El ego se da cuenta y habla más fuerte, la dulce voz parece desaparecer, pero tan sólo espera otro intento donde esté dispuesta a escuchar de nuevo.

Y así sucesivamente, este diálogo va aflorando, aportándome luz para ver más allá de los pensamientos, donde el protagonista es el sentir y la comprensión es la que me guía.

Ahora sé que Dios siempre está ahí, aunque a veces no lo vea, no lo sienta y todo parezca indicar que estoy sola en medio del desierto.....tan sólo es una ilusión programada y a medida que acepto esta idea y comprendo que el camino es el perdón, sí perdonar, ¿perdonar qué? perdonar los pensamientos que van y vienen del programa es la salida del laberinto. Perdonar significa que pueden visitarme las ideas pero ellas no tienen poder sobre mí, cada vez me molestan menos porque cada vez les doy menos significado y me siento más libre, más feliz y más cerca de Dios. 

¡Gracias! Mi paz contigo



Si quieres realizar un comentario o una pregunta relacionada con la práctica de Un Curso de Milagros, por favor envíala a: pilarmilara@gmail.com, o a través de facebook: Pilar Milara 



lunes, 16 de marzo de 2015

PARTE 2 DE 2 CONFERENCIA PILAR MILARA EN APIA 13 03 2015




Compartiendo en la Asociación APIA de Alicante. Experiencias en vivo, uniendo el sentir.
¡Gracias por estar!

Si tienes alguna pregunta acerca del perdón puedes escribirme a pilarmilara@gmail.com o a través de Facebook: Pilar Milara

PARTE 1 DE 2 CONFERENCIA PILAR MILARA EN APIA 13 03 2015



Conferencia sobre el perdón en la Asociación APIA de Alicante

El perdón es una experiencia, no se puede entender desde la teoría, hay que vivirlo. Primero llega la experiencia y luego la comprensión. De ahí que nos preguntemos ¿Qué tengo que hacer para perdonar esto? ¿Cómo se hace? Es cuando lo vivimos que podemos ver la dimensión tan profunda que tiene, más allá de mi experiencia aquí, de lo que puedo expresar y compartir, está el contenido del perdón que llevo en mi corazón donde quiera que vaya.

Si tienes alguna pregunta acerca del perdón puedes escribirme a pilarmilara@gmail.com o a través de Facebook: Pilar Milara

sábado, 28 de febrero de 2015

Charla y Taller en APIA-ALICANTE "Practicando el perdón con alegría"

CHARLA Y TALLER 
PRACTICANDO EL PERDÓN CON ALEGRÍA


APIA
Asociación Paz Interior Alicante
13, 14 y 15 de marzo de 2015






martes, 17 de febrero de 2015

EXTRACTO DEL CAPÍTULO 2 SEPARACIÓN Y EXPIACIÓN

V. La función del obrador de milagros

Algo a tener en cuenta que nos recuerda Jesús en esta parte de Ucdm es lo esencial que es comprender el miedo que se le tiene a la liberación.
Sólo la mente puede crear, y la corrección sólo puede tener lugar en el nivel del pensamiento.
Nuestra única responsabilidad es aceptar la Expiación.

Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado, y el cuerpo, de por sí, es demasiado denso. La mente puede hacer llegar su iluminación hasta el cuerpo al reconocer que éste no es el estudiante y que, por lo tanto, no tiene la capacidad de aprender. Es muy fácil, no obstante, poner al cuerpo en armonía con la mente una vez que éste ha aprendido a mirar más allá de él hacia la luz.
El aprendizaje que corrige es el despertar del espíritu y el rechazo de la fe en la visión física. Esto entraña temor, incomoda pero la incomodidad se manifiesta únicamente para traer a la conciencia la necesidad de corrección.

La curación se basa en la caridad y es esencial para la mentalidad recta. La caridad es una manera de ver a otro como si a hubiese llegado mucho más allá de lo que en realidad ha logrado en el tiempo hasta ahora.
Cuando le ofreces un milagro a otro estás acortando su sufrimiento y el tuyo.

Principios especiales de los obradores de milagros

El milagro elimina la necesidad de tener preocupaciones de rango inferior.
Cuando obres un milagro yo haré los arreglos necesarios para que el tiempo y el espacio se ajusten a él.
Es necesario distinguir entre lo que se crea y lo que se fabrica. Toda forma de curación se basa en esta corrección fundamental de percepción de niveles.
El poder del milagro genera la percepción correcta que da lugar a la curación. 
El perdón que procede de una orientación milagrosa tan sólo ofrece corrección. Está libre de juicios, no evalúa.
Recordar es traer el pasado al presente. 
Jesús nos dice: El tiempo está bajo mi control, pero la eternidad le pertenece a Dios. 
En el tiempo existimos unos con otros y unos para otros. En la eternidad coexistimos con Dios.
Puedes hacer mucho en favor de tu curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda piensas de siguiente manera:

Estoy aquí únicamente para se útil.
Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni 
por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, 
porque sé que Él estará allí conmigo.
Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.





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domingo, 8 de febrero de 2015

Veo sufrir a mi hija

Pregunta:
Hola Pilar ¿qué tal? quería preguntarte algo, desde hace muchos años en mi papel de personaje veo sufrir a mi hija y siempre se repite la misma situación, no puede ser real porque es demasiado absurdo para que se repitan esas situaciones, ayer leí la lección que dice un problema una solución, muchas gracias, abrazos.

Querida amiga, ante todo vamos a ver esto juntas. Cuando dices: en mi papel de personaje veo sufrir a mi hija.

Lo primero que vamos que recordar es esto:  el espíritu no tiene necesidad de que se le enseñe nada, pero el ego sí 
(T-4.1.3) 
Entonces, es necesario ver desde donde se efectúa la pregunta. Si observamos el pensamiento que te hace “ver sufrir a tu hija”, tenemos que reconocer que para una parte del inconsciente esto que percibes es real y ahí es donde se aplica la práctica de un curso de milagros.

Recordando sobre la percepción en el capítulo 3: la percepción es temporal. Las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas fomentan el amor, mas ninguna de ellas brinda certeza porque toda percepción está sujeta a cambios. Todas tus dificultades proceden del hecho de que no te reconoces a ti mismo, ni reconoces a tu hermano, ni reconoces a Dios. Reconocer significa "conocer de nuevo", implicando que antes gozabas de conocimiento. Puedes ver de muchas maneras debido a que la percepción entraña interpretación y eso quiere decir que no es íntegra ni constante.

Y esto es lo que se está sanando en ti, tú hija es simplemente un reflejo de esta idea y la ves a través de ella para que la puedas sanar, pues mientras no lo veas no lo podrás llevar ante la verdad.
Alégrate de poder verlo pero que la forma externa no te confunda haciéndote creer que esto tiene algo que ver con tu hija.

Cuando dices: siempre se repite la misma situación. Aquí ten en cuenta que cada vez que se repita hay que seguir profundizando en el perdón. Y si seguimos con esta frase: no puede ser real porque es demasiado absurdo. Ya hemos visto que para una parte de la mente esto sigue siendo real. Pero el hecho de saberlo no implica que ya esté resuelto, pues hay que llegar a verlo desde la inocencia, con la visión de Cristo.

Deja que sea el Cristo en ti Quien interprete por ti, y no trates de limitar lo que es con tus creencias (T-11.VI.3.9)

Conclusión: la respuesta está en el milagro y tienes derecho a los milagros por razón de lo que eres, pero tal y como nos dice Jesús, antes es necesaria una purificación. (T-1.1.7)
Presta atención a todo lo que ves, hazlo unida a tu maestro interno, pídele que te ayude a ver con la mirada del amor y cada vez que haya algún tipo de sufrimiento en lo que miras (en ti o en ella) eso es lo que tienes que entregarle al Espíritu Santo. Habla con Él como si hablaras con tu mejor amigo, de hecho lo es, siempre está a tu lado esperando a que le des tu consentimiento para brindarte Su ayuda.

Hagamos juntas esta oración: Espíritu Santo, invoco tu ayuda, me uno a mi hija, enséñame a ver la inocencia en mi corazón para que pueda extenderla en mi hija. Enséñame a ver la inocencia en mi hija para que pueda reconocerla en mí. ¡Gracias!

Puedes utilizar la palabra inocencia o alegría, felicidad, dicha, Espíritu Santo, Cristo....etc.

Sólo puedo añadir desde mi humilde experiencia esto: "Dios existe y el perdón funciona"

En el nombre de Cristo pido un milagro para ti hermana.

Un fuerte abrazo

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