Pregunta:
Hola
Pilar ¿qué tal? quería preguntarte algo, desde hace muchos años
en mi papel de personaje veo sufrir a mi hija y siempre se repite la
misma situación, no puede ser real porque es demasiado absurdo para
que se repitan esas situaciones, ayer leí la lección que dice un
problema una solución, muchas gracias, abrazos.
Querida
amiga, ante todo vamos a ver esto juntas. Cuando dices: en
mi papel de personaje veo sufrir a mi hija.
Lo
primero que vamos que recordar es esto: el
espíritu no tiene necesidad de que se le enseñe nada, pero el ego
sí
(T-4.1.3)
Entonces,
es
necesario ver desde donde se efectúa la pregunta. Si observamos el
pensamiento que te hace “ver
sufrir a tu hija”,
tenemos que reconocer que para una parte del inconsciente esto que
percibes es real y ahí es donde se aplica la práctica de un curso
de milagros.
Recordando
sobre la percepción en el capítulo 3: la percepción es
temporal. Las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas
fomentan el amor, mas ninguna de ellas brinda certeza porque toda
percepción está sujeta a cambios. Todas tus dificultades proceden
del hecho de que no te reconoces a ti mismo, ni reconoces a tu
hermano, ni reconoces a Dios. Reconocer significa "conocer de
nuevo", implicando que antes gozabas de conocimiento. Puedes ver
de muchas maneras debido a que la percepción entraña interpretación
y eso quiere decir que no es íntegra ni constante.
Y
esto es lo que se está sanando en ti, tú hija es simplemente un
reflejo de esta idea y la ves a través de ella para que la puedas
sanar, pues mientras no lo veas no lo podrás llevar ante la verdad.
Alégrate
de poder verlo pero que la forma externa no te confunda haciéndote
creer que esto tiene algo que ver con tu hija.
Cuando
dices: siempre
se repite la misma situación.
Aquí ten en cuenta que cada vez que se repita hay que seguir
profundizando en el perdón. Y si seguimos con esta frase: no
puede ser real porque es demasiado absurdo.
Ya
hemos visto que para una parte de la mente esto sigue siendo real.
Pero el hecho de saberlo no implica que ya esté resuelto, pues hay
que llegar a verlo desde la inocencia, con la visión de Cristo.
Deja
que sea el Cristo en ti Quien interprete por ti, y no trates de
limitar lo que es con tus creencias (T-11.VI.3.9)
Conclusión:
la respuesta está en el milagro y tienes derecho a los milagros por
razón de lo que eres, pero tal y como nos dice Jesús, antes es
necesaria una purificación. (T-1.1.7)
Presta
atención a todo lo que ves, hazlo unida a tu maestro interno, pídele
que te ayude a ver con la mirada del amor y cada vez que haya algún
tipo de sufrimiento en lo que miras (en ti o en ella) eso es lo que
tienes que entregarle al Espíritu Santo. Habla con Él como si
hablaras con tu mejor amigo, de hecho lo es, siempre está a tu lado
esperando a que le des tu consentimiento para brindarte Su ayuda.
Hagamos
juntas esta oración: Espíritu Santo, invoco tu ayuda, me uno a mi
hija, enséñame a ver la inocencia en mi corazón para que pueda
extenderla en mi hija. Enséñame a ver la inocencia en mi hija para
que pueda reconocerla en mí. ¡Gracias!
Puedes
utilizar la palabra inocencia o alegría, felicidad, dicha, Espíritu
Santo, Cristo....etc.
Sólo
puedo añadir desde mi humilde experiencia esto: "Dios existe y
el perdón funciona"
En
el nombre de Cristo pido un milagro para ti hermana.
Un
fuerte abrazo
Si quieres realizar un comentario o una pregunta relacionada con la práctica de Un Curso de Milagros, por favor envíala a: pilarmilara@gmail.com, o a través de facebook: Pilar Milara