domingo, 15 de junio de 2014

El Poder Sanador de la Bondad

 ¿Cómo se deja de juzgar?

El Dr. Ken Wapnick dice:

Una actividad favorita de muchos estudiantes de Un Curso de Milagros es juzgar a otros santurronamente en el nombre del Curso mismo. Así, razonan ellos, si alguien está enfermo, obviamente se debe a su culpa-hemos estado orando por ellos y siguen teniendo sus síntomas; ¡eso siguifica obviamente que son culpables! Sin embargo, cuando se piensa en ello, ¿cómo es posible que puedan conocer el significado de los síntomas en el camino mayor de la Expiación de esa persona? Ellos basan su respuesta enteramente en la forma- lo que sus ojos ven-y no tienen idea alguna de lo que está pasando en la mente de la persona. Por eso, repito, emiten un juicio so pretexto de ser buenos estudiantes.
 
No se necesita decir ni una sola palabra acerca del Curso, de Dios, de la espiritualidad ni de la mente y el cuerpo. Simplemente se necesita ser amoroso. Si alguien se siente angustiado las palabras del Curso no serán útiles. El amor que inspiran las palabras siempre es útil. Por eso citarle el Curso es lo peor que se podría hacer, porque eso simplemente aumentará su miedo y le hará sentirse incluso más culpable por no estar haciendo lo que Jesús le está diciendo que debe hacer.  Lo que está pasando en realidad es que uno no está haciendo lo que Jesús nos dice que hagamos. Uno no está siendo bondadoso, y está aumentando la culpa y el miedo de la persona en vez de disminuirlos. En nuestra arrogancia, puede que hasta pensemos que uno es capaz "del más alto nivel de comunicación", pero que la otra persona no lo es. Cuando hacemos que alguien se sienta más temeroso o culpable, es obvio que no estamos actuando bondadosamente.

      "No son sus manos las que curan. No son sus voces las que pronuncian la Palabra de Dios". No es la forma de lo que hacemos lo que es importante; lo que sana es el amor con el cual lo hacemos. No porque el amor tenga ningún poder mágico, pues lo único que hace es recordarle a la persona que está enferma que hay otra opción.


Para resumir, las personas te lo facilitarán mucho si sólo escuchas. Te dirán lo que necesitan. Y si experimentas resistencia, no es porque la forma no esté de acuerdo contigo, es porque el contenido te aterra. Y entonces utilizas la forma como excusa para no ejemplificar el contenido, que es el amor.

Libro: El Poder Sanador de la Bondad. El liberarse del juicio




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miércoles, 4 de junio de 2014

La Voz que habla por Dios

La Voz del Espiritu Santo no da órdenes porque es incapaz de ser arrogante. No exige nada porque su deseo no es controlar. No vence porque no ataca. Su Voz es simplemente un recordatorio. Es apremiante únicamente por razón de lo que te recuerda. Le ofrece a tu mente el otro camino, permaneciendo serena aún en medio de cualquier confusión a que puedas dar lugar. La Voz que habla por Dios es siempre serena porque habla de paz. La paz es más poderosa que la guerra porque sana. La guerra es división, no expansión. Nadie gana en la batalla. ¿Qué saca un hombre con ganar el mundo entero si con ello pierde su propia alma? Si le prestas oídos a la voz que no debes, pierdes de vista a tu alma. En realidad no puedes perderla, pero puedes no conocerla. Por lo tanto, te parecerá que la has "perdido" hasta que elijas correctamente. 

T-5.II.7

El altar de Dios


Una voluntad aprisionada engendra una situación tal, que, llevada al extremo, se hace completamente intolerable. La resistencia al dolor puede ser grande, pero no es ilimitada. A la larga, todo el mundo empieza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por covertirse en un punto decisibo en la vida de cada persona. Esto finalmente vuelve a despertar la visión espiritual y, al mismo tiempo, mitiga el apego a la visión física.

T-2.III.3.4