Pregunta: Hola Pilar, sabes, en algún
momento siento que me falta paciencia, que quiero correr mucho y que este
proceso de deshacimiento se acelere, no se, es como que no disfruto de este proceso.
Respuesta: Querido amigo, te comprendo perfectamente ya que esos pensamientos los he tenido presente en muchas ocasiones. Pensaba que todo dependía de la intensidad de mi deseo en querer que las cosas pasaran rápidamente, así que le ponía todas mis fuerzas a mi proceso pensando que todo se solucionaría mejor y más pronto.
A lo único que me llevó es a darme cuenta de varias cosas:
Respuesta: Querido amigo, te comprendo perfectamente ya que esos pensamientos los he tenido presente en muchas ocasiones. Pensaba que todo dependía de la intensidad de mi deseo en querer que las cosas pasaran rápidamente, así que le ponía todas mis fuerzas a mi proceso pensando que todo se solucionaría mejor y más pronto.
A lo único que me llevó es a darme cuenta de varias cosas:
- Primero: no soy yo quién mueve los hilos
- Segundo: no por mucho madrugar amanece más temprano
El ego es el único que tiene prisa, el único que cree que puede resolver las cosas, el único que cree que le falta algo. Su lema es: "Busca pero no halles"
Esta es la única promesa que el ego
te hace y la única que cumplirá.
Todo esto nos parece muy real. No podemos deshacerlo sin cambiar de mentalidad al respecto. Jesús en un curso de milagros nos dice:
"Si estás dispuesto a renunciar a tu papel de guardián de tu sístema de pensamiento y ofrecérmelo a mí, yo lo corregiré con gran delicadeza y te conduciré de regreso a Dios"
Es natural que el ego trate de protegerse a sí mismo una vez que lo inventaste, pero no es natural que desees obedecer a sus leyes a menos que creas en ellas. El ego no puede tomar esa decisión, debido a la naturaleza de su origen. Pero tú puedes tomarla debido a la naturaleza del tuyo.
Recuerda que en el proceso de entrenar a la mente a volver a su estado natural " la paz interior" hay que hacer gimnasia mental, es decir practicar en nuestro diario vivir y se te está dando la oportunidad de poder hacerlo por medio de esta situación. Y esta es la verdadera práctica de un curso de milagros, las situaciones presentes de la vida cotidiana.
Haz simplemente esto: permanece muy quedo y deja a un lado todos los
pensamientos acerca de lo que tú eres y de lo que Dios es; vacía tu mente de todo lo que ella piensa que es verdadero o falso,
bueno o malo; no conserves nada. No traigas contigo
ni un solo pensamiento que el pasado te haya enseñado. Olvídate de este
mundo, olvídate de este curso, y con las manos completamente vacías, ve a tu
Dios.
Si alguien tiene alguna pregunta relacionada a la aplicación de Un curso de Milagros a su vida personal, por favor enviarla a: pilarmilara@gmail.com