Pregunta: Hola Pilar buenas tardes, te escribo para decirte que tengo una ilusión fuerte, es con mi mamá. Se trata de una bolita que le salió en el seno izquierdo el cual el Dr. ha dicho que es un tumor y él da por hecho que es cáncer, aún no se ha confirmado, ya que apenas se mandó el estudio histopatológico a estudiar y mañana le harán ultrasonido. Mamá está en el curso, no lo ha terminado porque ella considera que el proceso no es fácil.
Comentario:
Querida amiga, ante todo hay que esperar para tener un diagnóstico seguro y ver
que pasa con la salud de tu mamá. Mientras tanto recordemos lo que nos dice un
curso de milagros. El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el
mundo físico. Se puede exagerar el valor de sus capacidades y con frecuencia se
hace. Sin embargo, es casi imposible negar su existencia en este mundo. Los que
lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente inútil y eso
significa únicamente que no es necesario proteger a la mente negando lo
no-mental. Aunque intelectualmente podemos entender que el cuerpo no existe ni
la enfermedad, ni el dolor, aún así, para nosotros no es nuestra realidad.
Por lo tanto tan importante es aceptar la Expiación
para deshacer los errores de la mente, como tener en cuenta cual sería la manera
correcta de estar ante una persona enferma.
El Dr. Ken Wapnick en su libro: El Poder Sanador
de la Bondad, habla de utilizar como criterio el ser normal. Esto es algo que a
todos los estudiantes de un curso de milagros nos conviene recordar. Las
personas normales en presencia de alguien enfermo, especialmente un miembro de
la familia, son bondadosas. No hace falta ser un gigante espiritual ni entender
la diferencia entre no dualidad y dualidad para saber que si alguien está
enfermo o sufre dolor se le debe ofrecer bondad a esa persona. Si uno le está
recordando a una persona enferma que el mundo es un sueño y que la enfermedad
es una defensa, hay que mirar dentro de uno y tratar de determinar si se
procede de un espacio amoroso. Si tu mamá es una estudiante de Un curso de
milagros, probablemente ella tenga conciencia intelectual de que este
mundo es un sueño y de que la enfermedad
es una defensa contra la verdad. Si ese fuera el caso, recordarle eso no es muy
amoroso ni considerado. Es como frotar la herida con sal, o patear a una
persona que ya está en el suelo. Seguramente hay momentos en que un
recordatorio puede ser amoroso y útil, pero muy a menudo no lo es.
Si la mente de uno está sanada de la creencia en
el mundo ilusorio de la separación, no habría nada allí excepto el bondadoso y
apacible amor de Jesús y, por lo tanto nunca habría necesidad de anunciar que
sabemos que el miedo y el ataque son ilusorios. Seríamos sensibles al miedo de
otros, y no nos apartaríamos de ellos tácitamente al dejarles saber que hemos
avanzado mucho más allá de donde ellos están. La bondad nos dictaría que por lo
menos estuviésemos presentes ante el dolor en otros, y que tratásemos de
consolarlos con dulzura.
Sería importante añadir que la Regla de Oro es la norma del
comportamiento apropiado y te pide que te comportes con los demás como tú
quisieras que ellos se comportasen contigo.
Por otro lado con respecto a ella considera que el proceso no
es fácil, el curso nos dice, que para desarrollar la confianza, en
primer lugar, tenemos que pasar por lo que podría calificarse como un “período
de des-hacimiento”. Ello no tiene por qué ser doloroso, aunque normalmente lo
es.
Conclusión:
Lo que el Espíritu Santo quiere es ayudarte a que te des cuenta de que lo que
estás viendo en tu mamá, es lo que no quieres ver en ti misma. Si estás
ansiosa, sientes miedo o culpabilidad debido a la situación de tu mamá, hay
algo en ti que no ha sanado y no eres consciente aún, ahora está aflorando. Aprovecha
esta oportunidad para mirar dentro de ti, tienes una función que hacer y se te
están dando los medios. Elige siempre la paz de Dios y deja que Él te lleve de
la mano.
Estás aprendiendo, sanando, recordando que ahora
es el momento perfecto para sanar esta situación.
Si alguien tiene alguna pregunta relacionada a la aplicación de Un curso de Milagros a su vida personal, por favor enviarla a: pilarmilara@gmail.com