FESTIVAL DE WESAK VIERNES 22 DE ABRIL 5.25 AM
MARATÓN DE MEDITACIÓN SÁBADO 23 DE ABRIL 2016
Esta semana celebramos el Festival de Wesak y el Centro Aurobindo abrirá sus puertas, como cada año, desde las 10.00 a 18.00 h. para todo el que desee participar de manera voluntaria y gratuita.
CENTRO AUROBINDO
C/ PALLETER, 8-1ª (zona Juan Llorens/metro A. Guimerá)
Valencia - España
EL FESTIVAL WESAK
MARATÓN DE MEDITACIÓN SÁBADO 23 DE ABRIL 2016
Esta semana celebramos el Festival de Wesak y el Centro Aurobindo abrirá sus puertas, como cada año, desde las 10.00 a 18.00 h. para todo el que desee participar de manera voluntaria y gratuita.
CENTRO AUROBINDO
C/ PALLETER, 8-1ª (zona Juan Llorens/metro A. Guimerá)
Valencia - España
EL FESTIVAL WESAK
"Ningún precio que se nos exija será demasiado elevado para ser útil a la
Jerarquía en el momento de la Luna Llena de Tauro, el Festival Wesak;
ningún precio es demasiado elevado para obtener la iluminación
espiritual posible, particularmente en este momento"
Maestro D.K. (Djwhal Khul, el Tibetano).
Existe
un valle, situado al pie de los Himalayas tibetanos, a una altura
bastante elevada, rodeada por montañas excepto hacia el noreste, donde
existe una estrecha abertura. El valle tiene forma de botella con el
cuello hacia el noreste, abriéndose hacia el sur. En el extremo norte
cerca de la abertura hay una gran roca plana. No hay árboles ni arbustos
en el valle, está cubierto de una alfombra de pasto duro. Las laderas
de las montañas sí se encuentran tachonadas de árboles.
El Festival Wesak se celebra en reconocimiento de un acontecimiento viviente actual. Se lleva a cabo anualmente, en el momento del plenilunio de Tauro, en el que se trasmite a la Tierra la bendición
de Dios, por intermedio de Buda y de Su hermano, el Cristo.
En el momento de la luna llena, comienzan a reunirse peregrinos de todos los alrededores. Los hombres santos y lamas. Cuando se aproxima la hora, un silencio se apodera de la multitud y todos miran hacia el noreste. Emiten cánticos y mantrams. El canto y la vibración crecen poderosamente.
Al frente de la roca, se encuentran Aquellos Seres, que son llamados por sus discípulos "los Tres Grandes Señores". Ellos son el Cristo, quien se ubica en el centro; el Señor de las formas vivientes, el Manú, que se ubica a la derecha del Cristo; y el señor de la civilización, el Mahachohan, que se ubica a su izquierda. Ellos tres se encuentran frente a la roca, sobre la cual descansa una gran bola de cristal, llena de agua.
Justo unos pocos minutos antes del momento exacto de la luna llena, se puede ver en la lejanía una luz en el cielo. Se acerca más y más, hasta que se puede ver la forma del Buda, sentado en la posición de loto, vestido con su manto azafrán, bañado de luz y color, y con su mano extendida en señal de bendición. Cuando El llega exactamente al punto sobre la gran roca, flotando en el aire sobre las cabezas de los Tres Grandes Señores, un poderoso mantram, utilizado sólo una vez al año, durante este Festival, es entonado por el Cristo y todo el grupo de personas en el valle se postra delante de Ellos.
Esta Invocación crea una gran vibración que se extiende sobre el grupo de aspirantes, discípulos o iniciados que la emplean. Esto marca el momento supremo de un intenso esfuerzo espiritual ejercido a través de todo el año, la revitalización espiritual de la humanidad y de los efectos espirituales que perdurarán durante los meses siguientes.
El efecto de esta Gran Invocación es universal. Se derraman bendiciones, y el Cristo en representación de la humanidad las recibe como su custodio para su distribución.
El Buda vuelve una vez cada año para bendecir al mundo, transmitiendo a través del Cristo luz espiritual renovada. Lentamente, el Buda se aleja, hasta que puede verse sólo una débil mancha en el cielo, la que finalmente desaparece. Toda la ceremonia, desde la primera aparición hasta el momento en que el Buda se pierde de vista, dura tan solo ocho minutos.
El efecto de esta Gran Invocación es universal. Se derraman bendiciones, y el Cristo en representación de la humanidad las recibe como su custodio para su distribución.
El Buda vuelve una vez cada año para bendecir al mundo, transmitiendo a través del Cristo luz espiritual renovada. Lentamente, el Buda se aleja, hasta que puede verse sólo una débil mancha en el cielo, la que finalmente desaparece. Toda la ceremonia, desde la primera aparición hasta el momento en que el Buda se pierde de vista, dura tan solo ocho minutos.
Con motivo del Festival de Wesak se celebra en todo el mundo un Maratón de Meditación de Transmisión.
Vídeo sobre la Meditación de Transmisión:



